Contaminando todo desde siempre está esa electricidad que pega dos.
Que te enreda el pelo y la lengua pero enseguida te explica que jamás dejaría los dedos ahí guardados, porque tampoco dejaría que lo suyo sea un poco vos.
No por vos en particular, si no por creerse echado a perder. O por los excesos de humanidad. O por la falta de humanidad -entonces hacés fuerza para acordarte y recordarle que lo dañino no es esa electricidad, lo dañino pueden llegar a ser cada uno de esos dos y que no todos los que hacen un dos son iguales-
O quizás sí es por vos, y entonces te empieza a subir la mucha vida a la cabeza, hasta que parece que va a explotar líquidamente, o a implosionar en el pecho.
Ahí es cuando, tan asustada te preguntás quién mierda determinó esa búsqueda como necesaria, y peor todavía, quién mierda estará buscándote a vos. Y no sos conciente de eso hasta que crees haber encontrado, porque te viste desde el piso gritárle "dolés".
Me encantaría volver a hablar con vos, y quisiera mandarte algo que encontré.. Si te interesa escribime un comment, con tu número, tu mail, no sé, no lo publico.
ResponderEliminarMate cocido, recordás?
mi mail es tortuga439@gmail.com
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar