Hola

El creer que mi único saber, es mi conciencia con respecto a mi ignorancia, crea ante mis ojos todo un mundo infinito por conocer.
Dicen que esta eterna búsqueda de la sabiduría lleva a la locura. Pero esto provoca mi conocimiento sobre una única cosa:
Yo no padezco de locura; Yo solo disfruto cada instante de ella.

15.12.11

El viento soplaba con vehemencia en esa hermosa tarde de noviembre, él la invitó a su casa, ella aceptó. Dirigiéndose hacia allí sintió bichos gay en la panza, los típicos nervios cuando vas a ver a una persona que te mueve el piso. No era la primera vez que lo iba a ver pero pareciera que sí. Dos cuerpos que inminentemente se demostrarían su amor.
El taxi disminuyó la velocidad cuando estaba en su cuadra, él estaba sentado afuera y ella lo vio. Pagó. Se bajó. Él vino hacia ella, se abrazaron, se besaron apasionadamente como si fuera la última vez, o la primera. Solos, subieron a su departamento. Ella quedó deslumbrada con la caballerosidad que él supo demostrar, nunca antes la habían tratado así, a su lado se sentía una princesa. Abrió las puertas para ella, la dejó pasar primero, le ofreció algo para beber... la invitó a pasar a su habitación.
Con sus estúpidos nervios pronunció una estúpida pregunta: ¿Me puedo sentar?
Se sentó entonces en su cama y él se sentó a su lado, empezaron a besarse apasionadamente, se acostaron, siguieron besándose. Se abrazaban, se sentían, se amaban.
¿Lo hacemos? preguntó él.
Lo hicieron. No tuvieron sexo; hicieron el amor.
Era la primera vez que ella hacía el amor. Había tenido relaciones sexuales, pero no fueron más que eso. Esta vez, mientras lo hacían, él la besaba, la abrazaba, le decía "te amo". Era como una nueva primera vez para ella.
Terminaron se vistieron, se besaron. Ella le dijo: "¿Sabés qué? Es la primera vez que hago el amor". Lo abrazó y él también la abrazó. Se besaron y bajaron, la despedida estaba cerca y ninguno de los dos quería decir adiós.
Ya en la puerta del edificio se saludaron y ambos se dijeron te amo. Cuando pareció que había cesado el último beso, él la tomó y se acercó a ella, besándola por última vez.
La distancia empezaba a separarlos de nuevo. Quién sabe cuándo dos almas que se aman volverán a verse. Quién sabe cuánto sufren esas almas al no estar juntas.

Yo lo sé. Lo entiendo.


quizás no te lo dije. quizás no me animé a responderte, cuando me dijiste que había sido la primera vez que hacías el amor.
fué mi primera vez también

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